LAS RUNAS VIKINGAS.

Publicado en por DOSAGULAS

Runas Vikingas:

Las Runas una de las formas más antiguas cuyo origen se remonta a la Edad de Bronce y, seguramente, a etapas anteriores. Los aguerridos pueblos nórdicos (hoy Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia e Islandia) utilizaron estos símbolos para comunicar y dejar constancia de sus hazañas pero, más antiguo aún fue su uso mágico y oracular.

En efecto, las runas se utilizaron para atraer y proyectar poderosas energías en la curación y protección, al tiempo que se empleaban como oráculo para conocer pasado, presente y futuro. Según narran antiguos poemas, antes de la Era Cristiana, eran consultadas por reyes, príncipes y oficiales de las naciones del Nordeste de Europa para tomar grandes decisiones: acciones en guerras, alianzas, entrevistas, nombramientos y otras altas medidas políticas y familiares. También las empleaban, en monumentos y utensilios de uso ritual, para rendir tributo a sus deidades y agradecer los resultados de las gestas por ellos orientadas, a través del mismo oráculo. Según la tradición, sacerdotes y magos sabios de la región, empleaban signos rúnicos para elaborar talismanes, conjuros y fórmulas mágicas. Hacia la Edad Media, el conocimiento rúnico se difundió por toda el continente y su uso disminuye, sensiblemente, hacia el siglo XVIII, a causa de la intervención de la Santa Inquisición y la prohibición de cultos paganos.

El "alfabeto" rúnico o Futhark

Muchas personas creen que se denomina "runas" a las piedras con las inscripciones. Pero, en realidad, las runas son los signos en sí mismos. Tampoco son un simple alfabeto. Al igual que los ideogramas chinos o las letras hebreas, las runas expresan ideas y conceptos complejos. Ellas aluden a deidades e invocan sus poderes, cualidades y propiedades. Si bien es cierto que en sus inicios tenían una finalidad puramente mágica, con el tiempo se convirtieron en un alfabeto en el sentido estricto de la palabra.

En el Norte de Europa se han encontrado signos "rúnicos" de protoescritura en grabados sobre rocas y diversos utensilios. Recién en el Siglo II a de C., cuando Cimbros y Teutones entran en contacto con los alfabetos etrusco y latino, se estructura un alfabeto como tal, conocido como Futhark Antiguo llamado así en razón de las primeras seis letras que lo componen.

El Futhark Antiguo se divide en tres Aetir, que son grupos de 8 runas que representan las fuerzas más poderosas de manifestación:

Futhark Antiguo

Futhark Antiguo


Primer Aetir: lo femenino, la infancia

Segundo Aetir: la Naturaleza, la adolescencia

Tercer Aetir: lo masculino, la edad adulta



  • El primer Aetir: corresponde a la dios Freyja; lo femenino, la infancia, cuya runa es Fehu, está asociado a una posición femenina y matriarcal.
  • El segundo Aetir: del dios Heimdall (la naturaleza y la adolescencia) se inicia con la runa Hagalaz cuyo dios es Heimdall por lo tanto es el puente entre los dioses y los hombres, su posición es Neutral y más mundana.
  • El tercer Aetir: comienza con la runa Teiwaz asociada a Tyr, dios de la guerra, su valor es masculino y patriarcal y corresponde a la edad adulta.

Así, el Futhark consta de 24 signos a los cuales se agregó posteriormente una "runa en blanco", sin inscripción alguna, que se incluye al final. Hay otros alfabetos (como el Anglo Sajón, Futhark nuevo y Armanen, entre otros), variantes y derivaciones del Futhark antiguo y de otros jeroglíficos germanos. Hoy en día existen varias versiones de runas que responden a distintos períodos históricos. En esta Sección estudiaremos el Futhark antiguo más la llamada runa en blanco, lo cual totaliza 25 runas. Cada signo posee un nombre y representa un contenido simbólico cuyo significado iremos explicando.

Las Runas antiguas eran elaboradas en fragmentos de madera o en piedrecitas o cantos rodados, en los cuales se inscribía (grabado o pintado) cada signo oracular. Actualmente se hacen de cerámica, hay cartas rúnicas comerciales y se pueden ver grabadas sobre piedras de cuarzo.

No debe preocupar al lector si los nombres de las runas son diferentes en las diferentes fuentes que consulte. Las diferencias se producen de acuerdo a la etapa histórica a que pertenezca la referencia y de acuerdo al dialecto de la región de origen. En el tiempo han cambiado no sólo los nombres de las runas sino, a veces, incluso el grafismo. Los cambios en realidad son ligeros pero sé cuánto puede desconcertarnos esto. Ejemplo de ello, la runa Perth también puede encontrarse denominada como Perthro, Perdhro o Peord; la runa Eihwaz, como Sowilo, Saugil, Eoh o Ihwar, sólo por citar un par de ellas. Lo importante es que no cambia el significado en ninguno de los casos. A lo largo de este trabajo iré indicando los diferentes nombres usualmente asignados a cada runa. También quiero hacer énfasis en la importancia fundamental del contenido más allá de lo externo. La forma, que a veces nos hace detener en el aprendizaje, es hasta cierto punto secundaria, lo esencial es invisible para los ojos, parafraseando a St. Supery, y eso es lo que hay que reivindicar.

Las runas son utilizadas para la adivinación, pero su verdadera función es ayudarnos a conectar nuestro inconsciente, sintonizarnos con el cosmos y poder sentir y vivir de forma armónica, en contacto con la naturaleza y las energías. Es decir, nos ayudan a ver nuestros propios problemas e incluso nuestros propios sentimientos más objetivamente.

 



Visión cosmogónica del Mundo Nórdico:

Toda civilización posee una cosmogonía, teoría filosófica, mítica y religiosa que explica el origen y organización del universo. El pueblo nórdico posee su explicación de la creación y origen del mundo, del surgimiento de la vida, de la naturaleza y de los dioses. Tal cosmogonía parte del instante infinito en que sólo existía el vacío, el Ginnungagap, abismo insondable que contenía el germen de la totalidad de las cosas: Niflheim, al Norte, una región brumosa o reino del hielo eterno. Allí murmuraba la fuente Hvergelmir de la cual partían doce ríos helados. Al Sur estaba el reino de fuego, el Muspellsheim, luminoso y caliente, con ríos de aguas ocres y venenosas comparables con el infierno medieval. Estos mundos representan el bien y el mal en constante pugna, principios fundadores de la vida y base de la mitología nórdica.

A medida que los ríos helados se alejaban de la fuente, se fueron derritiendo a causa del calor de Muspellsheim y del hielo derretido surgió Ymir, un gigante hermafrodita de escarcha, padre de la estirpe de los Gigantes de Hielo. También surgió la vaca Audumla, de cuya leche se alimentó Ymir.

Estos dos primeros seres tuvieron descendencia en forma asexuada: Ymir se durmió y sudó, de su mano izquierda surgió una pareja de gigantes, y de sus pies un hijo. La vaca se alimentaba del hielo sagrado, y en tres días sus lamidas descubrieron un hombre: Buri, hermoso, grande y poderoso, que sería el patriarca de la familia de los dioses o Ases. Buri tuvo un hijo, llamado Borr, que se casó con la giganta Bestla, para procrear tres hijos: Odín, Vili y Ve. La primera tríada de Ases o Aesir, divinidades guerreras.

Odín y sus hermanos mataron a Ymir y en la sangre de sus heridas se ahogaron todos los gigantes menos la familia de Bergelmi. Odín y sus hermanos despedazaron el cuerpo de Ymir para formar el universo: del cráneo del gigante hicieron la bóveda celeste, de su cerebro las nubes, de su carne hicieron la tierra, de sus cabellos los árboles, de su sangre el mar y los lagos, de sus huesos las montañas, de sus muelas las rocas. De los gusanos que brotaron de la carne de Ymir se formaron los enanos, a quienes los dioses dieron forma humana y raciocinio y, debajo de la tierra recién creada, pusieron a cuatro de estos enanos para sostenerla: Nordi, Sudri, Austri y Vestri (los cuatro puntos cardinales) De las chispas que salían del Mulpellsheim formaron las estrellas, ordenando sus órbitas.

La Tierra quedó rodeada del Mar exterior. En sus costas quedaron los gigantes que lograron escapar de la matanza. En su interior, protegida por una muralla que son las cejas de Ymir, levantaron un recinto central llamado Midgard, la Tierra Media, hogar de los Hombres. Un gigante fue convencido por Odín de tomar forma de águila, Hraesvelg y se le encomendó crear, con el batir de sus alas, el viento que proviene del el norte del mundo.

Más tarde, Odín y sus hermanos tomaron dos árboles inertes de la playa y le dieron forma humana. Odín insunfló en ellos el espíritu y la vida, Vili les otorgó pensamiento y sentimiento, y Ve les dio el oído y la vista. Los vistieron y les dieron nombres a los seres recién creados: al hombre llamaron Ask y la mujer Embla. De ellos descienden humanos, habitantes de Midgard.

El reino de los Ases era el Asgard, donde había un imponente salón, El Valhalla, morada de los héroes que morían en combate, conducidos allí por las Valquirias, diosas guerreras que escogían a los más valientes. Este lugar celestial estaba unido a Midgard, la tierra de los mortales, mediante Bifrost, el puente del arco iris hecho de fuego para que los gigantes no pudieran atravesarlo. Cada día cabalgan los dioses, cruzando el Bifrost, para estar con los humanos. En el Asgard también Odín tenía el Gladsheim, un palacio de oro con su trono desde donde presidía entre los demás dioses por su sabiduría. Éste es hogar de los doce dioses o ases y desde allí dirigen el destino de los hombres. Vingolf sería el palacio de las diosas.

Niflheim quedó como un tercer reino -tenebroso, mundo inferior- que sería, a partir de entonces, el hogar de los muertos.



El árbol sagrado: Yggdrasil

El concepto del árbol cósmico, como eje del mundo, está presente en todas las mitologías. Lo vemos en el roble de los celtas; el tilo de los alemanes; el olivo de los árabes; el banano de los hindúes; el abedul de los siberianos; el fresno de los escandinavos; etc. El hiomaragi japonés también es valorado como un árbol cósmico, igual que el Boddhi, bajo el cual Buda alcanzó la plena iluminación, por lo que desde entonces representa al mismo Buda en la iconografía primitiva.

Lo es también el árbol del Fruto del bien y del mal del Jardín del Edén y en el Árbol de la Vida Cabalístico. En el caso de la mitología nórdica se expresa con mucha fuerza, procedente de los indómitos bosques del norte de Europa y de toda la cultura celta/nórdica desarrollada alrededor de la sabiduría del árbol y su simbología.

Yggdrasil

Para dicha mitología, durante la creación, brotó de la tierra un gigantesco árbol de fresno llamado Yggdrasil, el mayor de todos los árboles y eje del universo. Junto a él tienen los dioses su tribunal. Sus ramas se extienden por todos los mundos y sostiene el cielo. Las tres raíces del árbol llegan, una donde los Ases, otra donde los Gigantes de Hielo y la otra llega a Niflheim. Bajo la raíz que va a donde los Gigantes está la fuente de Mimir, que oculta la sabiduría y el conocimiento. El gigante Mimir bebe de esta fuente, y de ella dio a beber a Odín, quien le dio en prenda su ojo a fin de alcanzar la sabiduría.

Así, los tres mundos, el de arriba (de los Ases), el del medio (de los hombres) y el de abajo (de los muertos), se comunicaban por el sagrado fresno Yggdrasil en cuya base brotaba el manantial del destino de donde surgieron las Nornas: Urd, Verdandi y Skuld (pasado, presente y futuro), que modelan el destino de los hombres, su opulencia y su miseria. También las nornas de los elfos y de los enanos.

Este mundo de los dioses y sus gestas tendría un fin, el Ragnarok u ocaso de los dioses, el día final donde la casta de los dioses se extinguiría en una feroz batalla mortal.


Elaboración de las Runas

Es parte de la tradición que quien lee las runas tenga un juego elaborado por sí mismo. Sí, puedes fabricar tus propias runas. Si bien se pueden adquirir en el mercado, la elaboración de las runas es un trabajo creativo que le da una energía especial. Elaborar tus runas te conectará mucho más con ellas.

Materiales para la elaboración de las Runas

  • 25 piedras de río o mar (guijarros) de unos 3 cm. de largo.
  • Lápiz o creyón.
  • Hoja cuadriculada.
  • Un pincel medio (Nº 3 a 4)
  • Esmalte azul.
  • Barniz transparente.
  • Palillos (mondadientes)
  • Servilletas de papel.
  • Disolvente para limpiar el pincel.
alfabeto rúnico

La elaboración de tus runas, requiere piedras lisas de color claro. Que tengan tamaño y forma similar, preferiblemente ovaladas. Recoge algunas adicionales para caso de errores, o simplemente para practicar antes de pintar las runas como tal.
También se puede emplear cualquier material natural: madera, suela, arcilla, procurando darles una forma oval.

Procedimiento para la elaboración de las Runas

  • Lavar las 25 piedrecillas cuidadosamente con un jabón natural (de coco, de tierra, de almendras, etc.) y dejarlas secar muy bien, preferiblemente al sol.
  • Sobre hojas de periódico coloca las piedras limpias y secas. Con la ayuda del pincel, cubre cada una con una capa de barniz transparente, primero por un lado y, al estar seco, por el otro. Deja secar muy bien cada lado.
  • Mientras seca el barniz, toma el gráfico con los 24 símbolos rúnicos (recuerda que habrá una runa en blanco o "Runa de Odín", con la cual suman 25) Practica cada runa en la hoja de papel cuadriculado, hasta reproducir lo más fielmente posible los trazos de las runas.
  • El tipo de pintura a utilizar debe tener una pigmentación fuerte, de secado rápido y permanente. Consulta en una tienda de arte.
  • Impregna la punta del palillo, apenas con una gota de pintura y traza suavemente las líneas del carácter rúnico colocando la piedra ovalada en posición vertical, ya que estas piezas deberán tener un sentido derecho e invertido. Con palillos obtendrás trazos definidos. Elimina los excesos de pintura con una servilleta de papel.
  • Reemplaza el palillo con frecuencia para que la punta siempre esté afilada y mantengas la misma precisión.
  • Elaboradas todas las runas, incluso la runa en blanco. Déjalas secar y da una última capa de barniz que dejarás secar según las instrucciones del fabricante.

Bolsa para Runas

Parte de la tradición es la elaboración de la bolsa para guardar las runas. Se recomienda el color azul por ser el color de la capa de Odín. Sin embargo puedes hacerla en otro color, pero debes sentirte seguro al hacerlo.

Materiales para confeccionar la bolsa de las Runas

  • Restos de tela de material natural azul marino o índigo (Lino, algodón o piel)
  • Hilo del mismo color y aguja.
  • 35 cm. de cordón.

Procedimiento para confeccionar la bolsa de las Runas

Bolsa para las runas

Los chamanes rúnicos, utilizaban material natural, como lino o piel. También puedes utilizar algodón.
Lo importante es que el material sea blando y flexible, fácil de manipular.
Tu bolsa puede ser lisa y sencilla o estar decorada con símbolos que sean significativos para ti.
Elabórala a mano o a máquina.
A pesar de exigir un poco más de tus habilidades, no es nada demasiado complicado.

  • Corta dos rectángulos de 17 x 12 cm. aproximadamente.
  • Cóselos por el revés verticalmente y deja abierto el extremo superior.
  • Voltea la bolsa y haz un dobladillo de unos 2 cm. en la abertura.
  • Haz una serie de ojalillos cerca de la boca y pasa un cordón a través de ellos.
  • De este modo podrás cerrar la bolsita para no perder tus runas.




    Uso Mágico de las Runas:

La runa es un símbolo y como tal una emanación de energía que puede movernos emocional y mentalmente. Según la tradición, las runas tienen un sentido espiritual, que encamina hacia un sendero de vida o de evolución, pero también, según su ámbito de acción, refiere a las armas espirituales con las que puede contar el consultante. Según el significado de la runa, ella atrae para los practicantes, un tipo de energía.

algunas runas

Las runas constituyen uno de los oráculos más respetados y de la más rancia tradición en Europa, difundida en gran parte del mundo recién en el Siglo XX. Esto lo convierte en un mensajero ancestral íntimamente ligado a nuestras más antiguas memorias colectivas. Sus símbolos, líneas simplificadas que representan fuerzas cósmicas que atañen a cada individuo de manera inconsciente.

Iglesia en la Colonia Tovar, Venezuela

Así, pues, no se trata de un simple sistema adivinatorio sino de algo más complejo. Por tal razón, antes de aceptarlas o rechazarlas, es preciso tener en cuenta que es casi imposible poder sintonizar con este sistema si nos desconectamos de sus orígenes, de la tradición en la que fueron creadas y de sus significados.

Se cree que las runas surgieron como símbolos místicos y mágicos que encarnaban las distintas fuerzas de la naturaleza. De allí que muchas runas representaban a dioses, como grandes maestros que los ayudaban a luchar por la vida y para alcanzar la sabiduría, el supremo regalo de las deidades.

Construcción con el típico entramado alemán, al Sur de Hesse

Por esta razón las runas se convirtieron en símbolos mágicos y con ellas se construían talismanes. Las armas, los cascos y otros objetos de la cultura nórdica, como vasos, cinturones, monturas, etc. Estaban ornados con símbolos rúnicos de poder, éxito, protección, etc.

Gran parte de la arquitectura de las casas alemanas, incluso estructuras que aún se pueden observar, estaban construidas con "entramados" formados por símbolos rúnicos de protección, posesión o dones y logros sólidos, como son las runas.



Interpretación de las Runas:

La interpretación de las runas está vinculada a tres contextos fundamentales: Uno es el contexto cultural del sistema rúnico; el otro el contexto del tema de la consulta hecha al oráculo y el tercero está vinculado a la persona misma que consulta. Explicaremos cada uno de ellos.

Contexto cultural de la Runas

El sistema rúnico fue concebido sobre la base de la religión étnica pagana del Norte de Europa, y es difícil poder comprenderlo fuera de ese contexto. De ahí que en esta serie de artículos hacemos referencia a las deidades y creencias de esta tradición. No se trata de evocar o inculcar valores religiosos, sino de establecer un basamento cultural necesario para comprender y sintonizarse con los significados de las runas. No es viable utilizar las runas exitosamente sin tener conocimientos, al menos elementales, respecto a la tradición donde se originó.

Las runas son parte de la herencia de un pueblo cuya tradición guió los destinos del mundo antiguo, se mantuvo en los valores reinantes en la Europa de la Edad Media y pervive en el inconsciente colectivo aun en nuestros días. De esta herencia depende una determinada manera de ver el mundo, las situaciones, las personas y todas las cosas. Para los europeos, y sus descendientes, llegar a comprender el I Ching implica un mayor grado de dificultad que lo que representa para los propios chinos. De la misma forma, las Runas, inmersas en la memoria de los pueblos europeos y sus descendientes, son de más fácil comprensión para occidente. Esto sucede porque el I Ching y las Runas, son parte de códigos culturales diferentes y bien definidos.

Contexto del tema de consulta


Cada runa se vincula a una serie de ideas afines. Obviamente no podemos aplicar todas ellas en cada pregunta formulada, pero sí es viable relacionar dichos contenidos con el tema y entorno de la pregunta. Es preciso hacer una interpretación de la runa comprensiva, amplia y de ser posible intuitiva; es decir, donde juegue un papel importante nuestra sensibilidad a las metáforas que cada runa envuelve.

En la medida en que se formula claramente una pregunta, aumenta nuestra capacidad de penetrar en la respuesta. En la medida en que quien consulta expresa más claramente sus dudas y necesidades, estaremos en mayor capacidad de brindarle ayuda y consejo, pues estaremos también en mayor sintonía con las implicaciones del problema y podremos discernir, y sentir con más claridad. Obsérvese que he dicho discernir, pues hay un nivel racional, de sentido común, que nos ubica en la temática contextual; pero también un sentir, como capacidad de ser sensible a las posibles asociaciones y evocaciones para fluir con ellas, inspirados por las runas. En este punto, ya estamos tocando el terreno del tercer contexto: el personal.

Contexto personal de quien realiza la consulta

Hay personas a quienes se les hace más fácil que a otros el uso de las runas. No hay duda de que cada quien tiene talentos diferentes y estos nos permite realizar sin esfuerzo aquello que a otros les toma mucho tiempo y trabajo. Entre esos talentos está la intuición. En el caso de las runas, la intuición se pone de manifiesto en la capacidad de interpretarlas creativamente, de encontrar la relación entre su significado y la situación que se consulta, de visualizar la aplicación de sus metáforas en cada tema consultado.

En todo caso, un mensaje rúnico, al igual que las cartas del tarot, la carta astral, el informe numerológico, etc., tiene casi tantas lecturas posibles, como intérpretes. Todo depende de la óptica del profesional, de su formación, de su posibilidad de asociar acontecimientos y significados, de su experiencia y sentido intuitivo. En pocas palabras, la interpretación del mensaje es siempre una cuestión de percepción. Siendo más un arte que una ciencia, cada profesional prioriza y relaciona los mensajes según su visión particular de la vida, sus propias vivencias y su formación.

En tal sentido, es necesario estar conscientes de nuestra subjetividad y no permitir que intervengan juicios de valor ni adaptaciones caprichosas que, en nuestra interpretación de la runa, sólo consiguen desviar y desvirtuar los resultados.



Las Runas: el legado de Odín:

Odín, cuyo nombre significa viento y espíritu, es la divinidad principal en el panteón de los dioses nórdicos, el cabeza de familia y líder de los demás dioses. Principalmente porque logró deshacer los planes del dios Loki de llevar a cabo el Ragnarok (ocaso de los dioses, del cual hablaremos en la próxima entrega), por lo que consiguió el respeto de los demás dioses y un lugar similar al de Zeus en el Olimpo Griego.

Era un anciano fuerte de barba blanca. Llevaba dos cuervos sobre sus hombros (Hugin y Munin: pensamiento y memoria) que vigilaban el mundo cada mañana para informarle de cuanto ocurría. El dios montaba en su brioso caballo de ocho patas Sleipnir, nombre que se traduce como resbaladizo. Este extraordinario animal simbolizaba los ocho vientos que provienen de los ocho puntos cardinales y era capaz de ir velozmente de un extremo al otro del horizonte. Además, Odín l levaba consigo una poderosa lanza llamada Gungnir, que jamás fallaba, y, desde su trono, podía observar el mundo entero.

Odín adquirió la sabiduría a cambio de uno de sus ojos y, de acuerdo a la leyenda, a través de su pasión, su sacrificio transformador, obtuvo las Runas que dejó a la humanidad.

colgado

Llevó a cabo un ritual de autosacrificio, que nos recuerda el arquetipo del Colgado del Tarot. En este caso, primero hirió su cuerpo con la punta de su propia lanza y acto seguido se ató de un pié a Yggdrasill, el fresno sagrado. Durante nueve días y nueve noches permaneció colgado sin comer ni beber. Concluido ese lapso, fue capaz de adentrarse en las mismísimas entrañas del ser, donde vislumbró los caracteres rúnicos. Con un grito desgarrador llegó hasta el fondo y se apoderó de ellos. Con el esfuerzo, Odín perdió el conocimiento, pero logró atrapar las Runas y ellas fueron su legado para el mundo.

Significado de la palabra Runa

La palabra Runa proviene de la raíz protogermánica que en principio significaba "rugir", y luego a través de otras lenguas, tomó distintos significados y evolucionó semánticamente primero, a través del nórdico antiguo "run" (escritura secreta) También existe la antigua palabra inglesa run que significa "misterio, consejo". El vocablo gótico runa puede traducir el latino misterium "misterio, secreto" y se asocia con secreto o susurro. Vemos la evolución del vocablo del inglés antiguo "roun" y "rowan" al Germánico "runen". Todas estas palabras nos dan en común el sentido de "secreto susurrado al oído". Por último, probablemente la palabra runa tenga la misma etimología que la palabra alemana raunen, que quiere decir "adivinar". En general, runa se traduce como susurro o secreto. En nuestro idioma la palabra runrún es sinónimo de rumor, murmullo o cuchicheo y bien puede originarse en ese vocablo.

Las Runas como señales oraculares

Las runas no se crearon para predecir el futuro, ya que en la cultura en que se gestaron no se creía en la predestinación. Cuando son utilizadas por el vitki (o lector de runas), nos ayudan a conectar nuestro inconsciente para recuperar la sintonía con el cosmos y volver a sentir y vivir de forma armónica; es decir, nos ayudan a ver nuestro propios problemas e incluso nuestros propios sentimientos desde una perspectiva de crecimiento interno y autosuperación.

Los sistemas oraculares son los vehículos hacia esa comunicación primordial y han estado presentes y han guiado al hombre desde todos lo tiempos. A veces un suceso insignificante es reconocido por los expertos como una señal correcta y oportuna que guía a quien consulta en la dirección más apropiada. Consultar el oráculo comienza por el presente. Para muchos tomar consciencia del verdadero presente es extremadamente difícil dado que la mayoría de las veces desperdiciamos gran parte de nuestras vidas en lamentar lo sucedido (el pasado) o fantasear sobre el futuro. Nada requiere tanto trabajo como aprender a tomar consciencia de sí, ya que es más fácil ver hacia fuera, hacia los lados y hacia atrás, pero no a uno mismo, de no ser un espejo. Al igual que el Tarot, las runas pueden ser ese espejo.

¿Cuántas veces no te has descubierto a ti mismo pensando en una infinidad de cosas mientras el mundo pasa ante tus ojos sin que tú te percates de ello? ¿Cuántas veces encuentras que tu mente vuela al pasado o al futuro sin que la puedas controlar?

Lo ideal es vivir el aquí y ahora, el verdadero presente. Darse cuenta es el principio. En la vida del espíritu, estamos siempre al comienzo y no hay mejor momento que el presente, ni mejor lugar que éste para tomar el control sobre nuestra vida. A eso nos ayudan las señales y las runas pueden ser las mejores aliadas.



La aparición de una runa nos advierte acerca de aquello que debemos tomar en cuenta o evitar. Nos orienta en los procesos de crecimiento interno y nos indica la tendencia de las situaciones sobre las cuales se consulta. Pero también nos recuerda que los obstáculos e impedimentos que aparecen en nuestras vidas están, muchas veces, dentro de nosotros mismos.

Con las runas no podemos formular preguntas triviales o que puedan ser respondidas en términos de Si o No, sino más bien asuntos importantes, disyuntivas o retos, cuya respuesta se nos presenta en términos de tendencias, posibles soluciones, mejores opciones, mensaje o consejo en una situación. Si no tienes una pregunta concreta acerca del problema que te preocupa (ya sea de índole material, espiritual, afectivo o intelectual), concéntrate en él, reflexiona y extrae una runa. Ella te indicará la tendencia y las mejores acciones a considerar, alternativas a emprender. Recuerda que el mensaje es simbólico e indirecto. Las asociaciones y reflexiones que susciten las runas, dependen del lector más que de ellas mismas. La interpretación será siempre subjetiva y dependerá de tu nivel de consciencia y capacidad de asociación creativa.

¿Cuándo hacer la consulta de las Runas?

Se puede hacer la consulta de las runas cuando hay un problema, una situación que resolver, una decisión que tomar, una respuesta a una dificultad o tensión, ante situaciones desconocidas y conflictos planteados de difícil solución. También se puede consultar las runas por una persona ausente, siempre y cuando nuestra motivación sea útil y digna.

La consulta de las runas puede ser como oráculo independiente o como apoyo a una consulta de Tarot, del I Ching, de Astrología u otras opciones, ya que todos estos medios, a través de los arquetipos universales, establecen un puente de comunicación entre el hombre y la gran sabiduría cósmica. Las combinaciones son prácticamente ilimitadas.

Al explorar el significado sugerido por las runas, con una actitud seria de meditación interior, se libera la consciencia y se accede a una diferente visión del problema, tanto como a soluciones y alternativas nuevas. Como arquetipos que son, cada runa tiene un sentido y representa una cualidad del alma humana, leyes cósmicas y fuerzas secretas de la naturaleza que, al combinarse, dan como resultado el diagnóstico y pronóstico del problema.

Primera lectura: "La Runa de Odín"

Esta es la lectura clásica, muy sencilla y útil. Se denomina "La Runa de Odín", porque se considera un medio de conexión con el dios, patriarca consejero y guía.
Las Runas se guardan en una bolsita (de cuero o tela firme) donde se introduce la mano, se mueven las runas y se hacen sonar (runrunear) mientras la persona se concentra en la pregunta. Se extrae la runa de manera intuitiva; es decir, palpando la runa que uno siente que tiene la respuesta.
Esta runa nos proporciona un consejo o una respuesta rápida acerca de una situación o una persona.

Runas invertidas

Las runas puedes aparecer invertidas. No se trata de la runa volteada de modo que no podemos ver el símbolo, sino cuando éste aparece con el grafismo de cabeza. En tal caso, no será una señal negativa, sino una advertencia o indicación de que hay fuerzas latentes que están actuando y pueden afectarnos inadvertidamente, de forma desagradable o creando tensión en nuestra vida. En tal caso, la runa invertida aconseja tomar en cuenta algo que hemos pasado desapercibido.

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C
Que buen artículo, muy completo, yo aquí encontré un blog https://www.joya.life/blog/las-antiguas-runas-vikingas/ que brinda mayor información sobre las antiguas runas vikingas
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D
genial
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