TRATADO FUNDAMENTAL SOBRE MANEJO ENERGÉTICO IX
9. LA PROPIA SANACIÓN ENERGÉTICA
En esta parte quiero entregarte sugerencias básicas para el desarrollo de tus energías con el propósito de que las conozcas, de que te conozcas a ti misma, de que crees una nueva conciencia y eleves tu vibración hacia el Amor.
En estos tiempos están las condiciones de lograr todo lo que te he dicho, estando en relación con el mundo. Ya no es necesario subir la montaña y permanecer meses o años en aislamiento. Siempre será beneficioso para tu autoconocimiento y el trabajo de tus energías, que te des tiempos de soledad e introspección, pero sin olvidar que hay un mundo hermoso afuera, que si bien se mueve mayoritariamente en desorden y en baja vibración todavía, tú también has ayudado a crearlo, también es una prolongación tuya, por lo tanto, en la medida en que logres tú conectar con el Amor Universal, entrégalo. Comparte tu descubrimiento con sólo brillar alto. No es necesario más que eso, pero no des la espalda a tu mundo.
Si crees que necesitas una guía en relación a desarrollar tu energía y a sanar aspectos duros o bloqueos en ella, escúchate y lanza el llamado, tú guía aparecerá cuando menos lo esperes y cuando realmente lo necesites. Pero no te olvides de que este proceso es tuyo, y es un camino directo al trabajo de conciencia, tú propia conciencia, que te dirá qué cosas para ti son perjudiciales o beneficiosas para vivir plena, o cuánto tiempo dedicar a la meditación porque eso es lo que tú necesitas, o querer variar una técnica porque la original ya no te aporta, etc. Es decir, una guía, una terapia energética o psicológica, son sólo un punto de partida para que te encuentres a ti misma. El mundo espera tu energía en autoconocimiento y en libertad.
Es importante que tengas presente, querida, que habrá momentos de ansiedad, frustración, dolor y mucha soledad. Pero eso está bien, esas experiencias aparentemente negativas nos enseñan el camino adecuado para cada uno. Las bajas vibraciones manifestadas en pensamientos pesimistas y de falta de confianza en ti misma, se aferrarán con todas sus fuerzas para no dejarte, porque son tu creación, también son tus hijos, así que abrázalos con el mayor Amor que hayas conquistado y diles que todo estará bien, que les agradeces que hayan sido parte de tu vida, pero que ya no las necesitas. Es precisamente la energía de Amor que vayas alcanzando la que creará el cambio, uno suave y sin lucha. Estos estados difíciles de sobrellevar, en especial la soledad, tienen relación con el dejar a tras las dependencias de otros y del mundo externo para conquistar el propio Amor interior, entonces, en esa transición, en ese punto intermedio, sentirás que no hay nada a qué aferrarte…, pero sólo debes confiar, porque ese estado de soledad y dolor también es ilusorio, nunca estarás sola. Habrá resistencia, no creas que no será así, pero es transitorio.
No te rindas y no temas más de lo necesario, yo sé que en tu interior está la madre, la guerrera de Amor y la sacerdotisa que necesita el planeta y el cosmos para que la energía femenina vuelva a gobernar nuestros pasos. Tú, mujer, serás quien nos enseñe a amar en forma definitiva para no volver atrás. Tú nos dirás que no es necesario seguir temiendo ni sometiendo a los demás producto precisamente de ese miedo. De esta manera tendremos el equilibrio necesario entre las dos energías que mueven el mundo, la femenina y la masculina, para que todo vibre como por eones hemos querido, en equilibrio y Amor.
Y en este punto seré majadero, no te olvides del mundo, y no temas que los demás no vibren a tu altura, aún no es su momento, pero lo harán. Es más, tu misma luz y Amor los guiará. Esa es la Magia, porque de todos, hasta del ser que aún vibra bajo y denso, hay algo que aprender, o si no simplemente no se cruzarían en tu camino, y en ese interacción aprenderás a entregar.
Ahora te doy algunas técnicas sugeridas para que tomes la energía en tus manos y la eleves hasta donde tú quieras, y a modo de punto de partida, te servirán para conectar con nuevas formas, aprendidas o creadas por ti misma, que te ayuden a alcanzar la plenitud. Todo lo que te he dicho y las técnicas simples que te entrego, pásalas por tu corazón y transfórmalas con tu sentir luego de haberlas asumido como propias.
1. Respiración consciente: ponte cómoda, en la posición en que te sientas tranquila y sin tensiones. Coloca tus dos manos en posición receptiva, con las palmas hacia arriba, y cada una sobre los muslos o rodillas.
Cierra tus ojos (después lo puedes hacer incluso con los ojos abiertos, cuando logres mayor manejo de tu conexión), y comienza a respirar tranquilamente y dándote cuenta de que lo estás haciendo, es decir, sé consciente de cómo ingresa el aire a tu cuerpo y de cómo sale. No dejes el oxígeno en tus pulmones, sino que llévalo hasta el abdomen, debajo de tu ombligo, e infla tu estómago con cada respiración, para contraerlo al momento de exhalar. No fuerces este ejercicio, no es necesario sufrir ni pasarlo mal, y no tenses tu cuerpo, mantente relajada.
Hazlo por unos instantes, hasta que te sientas disfrutar de tu cuerpo que sin duda ya no sentirá igual que antes. Los pensamientos que te saquen de este estado tranquilo son normales, así que envuélvelos en luz y déjalos a un lado, aceptándolos, no luches contra ellos.
Registra la sensación que te provoca para que puedas llevar este ejercicio a tu vida cotidiana, en cualquier parte. Siempre respira conscientemente y siente tu cuerpo desde la cabeza hasta tus pies que ahora pisan firme.
2. Símbolos de poder: esto es muy simple, y en una primera instancia te ayudará a recordar en todo momento lo que quieres para tu vida y la vibración con la que quieres conectar. Por ejemplo, en mi caso, me acompaña el “triskel”, un símbolo mágico celta que utilizaban los druidas para conectar con ellos mismos y con las fuerzas de la naturaleza donde reside Dios, o los dioses.
Busca el tuyo, o usa este mismo, pero es irrelevante cuál sea. Lo que importa es que encuentres una figura que te permita recordar quién eres, tu fuerza, tu Amor, tu alta vibración y lo que quieres traer a tu vida.
Usa el ejercicio anterior (respiración consciente) y cuando lo termines, o antes de empezarlo, observa detenidamente tu símbolo y medita en él, juega con él, escucha el recuerdo que te trae.
3. Conectar con la naturaleza: date tiempo para sentir aquellos espacios que siempre vibran en la energía de Amor, como lo es la naturaleza. Nútrete de esa energía que también es la tuya, y tráela a vivir a tu cotidianeidad.
Siempre usando la respiración consciente, sube tu vibración y observa las plantas, los pájaros, huele la tierra húmeda, abrázate a un árbol, y canta en tu interior esta nueva música del recuerdo. Habrás visto sus colores y sus palabras…, la tierra está viva. Sube alto y retorna luminosa para derramar esa energía en la ciudad y entre las demás personas.
4. Sentir tus actos cotidianos: más simple todavía. Camina sabiendo que estás caminando, come sabiendo lo que estás comiendo, respira sabiendo que estás respirando, abraza y besa sabiendo que eso es lo que estás haciendo…, con esto cortas toda automaticidad de tu vida, y todo lo que hagas será una opción, ya no un acto reflejo condicionado y aprendido. Y mientras lo hagas, siempre respira conscientemente, así vivirás en el ahora y no en tus recuerdos o proyecciones de futuro.
5. Activación de los centro mayores de energía: existen siete chakras que están distribuidos por tu cuerpo (puedes buscarlos en internet). Son puntos de energía que como canales te conectan con el mundo terrenal y espiritual.
El primero está en la entrepierna, el segundo debajo de tu ombligo, el tercero en el plexo, el cuarto en el pecho (corazón), el quinto en la garganta, el sexto en la frente (tercer ojo) y el séptimo en la parte superior de tu cabeza. Todos están alineados como en un tubo de luz y cada uno gira como una espiral, por delante y por detrás de tu cuerpo. Cada chakra tiene su propósito que te sirve en este viaje, en lo físico, emocional y espiritual. Los tres de arriba te conectan con tu espiritualidad y tu Ser superior, y los tres de abajo te conectan al plano terrenal y físico. El del medio, el cuarto chakra, es el conector entre estos dos grupos, el vínculo entre los dos planos, y es precisamente el corazón. Ahora bien, a medida que vayas reconociendo y activando estos puntos energéticos, trata de entenderlos y sentirlos como parte de un todo. No separes con tu mente el cuerpo y no trabajes tus chakras por separado, ya que eres un núcleo total de energía, completo por sí solo. Un Universo entero.
Pues bien, aquí te sugiero que le pongas más atención, sin descuidar los otros, a los chakras físicos, los tres de abajo, ya que es necesario encarnar totalmente para conectar con nuestra vida en la Tierra, en confianza, sin miedo y en entrega a la vida. Y eso se logra al aceptar y disfrutar tu experiencia terrenal.
Utiliza el primer ejercicio, y mientras respiras conscientemente, visualiza e imagina tus chakras, los siete. Con cada respiración toma energía del Universo a través del séptimo chakra y anda bajándola por los otros y por la columna vertebral. Ante todo disfruta y no juzgues tus sensaciones, son tuyas, únicas y llenas de energía de vida.
Cuando llegues a los tres primeros chakras, dales más luz e irradia toda tu energía desde el segundo centro, es decir, debajo de tu ombligo. Desde allí, luego de un instante de disfrute, traslada la energía a través de tu primer chakra y por tus piernas hasta que toque tierra y penetre en ella hasta su centro. Una vez que hayas conectado con el centro de la Tierra, siente como ella te devuelve la entrega, recibe su energía, la que llevarás por todo tu cuerpo hasta enviarla nuevamente al Universo. Este flujo termina al trasladar toda la luz que estás irradiando hasta el cuarto chakra del corazón y visualiza a tu alrededor un campo dorado de energía. Lleva tus dos manos hasta tu pecho como si te entregaras algo, tócalo y date ese Amor con tus manos cargadas de energía renovada.
Eres el puente entre el Cielo y la Tierra, un canal de Amor. Estás envuelta en Luz dorada y conectada con el Todo, es más, puedes recordar que lo eres. Disfrútate…
6. Conectar con la Conciencia de Amor: en meditación, tomando el primero de los ejercicios que te sugerí, imagina que el hemisferio izquierdo se instala en la parte posterior de tu cabeza y que el derecho pasa a situarse en la parte frontal de tu cráneo. Desde allí, siempre respirando consciente y profundamente, sentirás la paz de la conexión con la Fuente de Amor y con tu Ser superior, y por ende contigo misma. Todas tus capacidades creadoras irán despertando en la confianza de que tú puedes ser feliz y que puedes crear una nueva historia para tu vida, soberana y libre.
