LA CARTA NATAL MAYA III PARTE
En un intento por conciliar de alguna manera las dos propuestas, una muy
conocida en los últimos milenios, pero desincronizada con los ritmos
naturales y la otra, mucho más antigua pero desconocida para nosotros en
las últimas centurias, en sincronía con La Ley Natural pero que aparece
ahora como si fuera nueva, dado su prolongada ausencia. No se trata de
abandonar todo lo que nos ha acompañado, cuando de manera sistemática y
decidida no hemos asimilado, comprendido y mucho menos puesto en
práctica la nueva propuesta por maravillosa que sea; además, propiamente
la Astrología Maya no ha sido lo suficientemente comprendida, existe pero
aún se nos escurre, más lo que sí está suficientemente comprendido,
expresado y correctamente aplicado es lo concerniente al manejo del
Tzolkin Maya o Matriz Armónica Maya de 260 unidades, adosado al ciclo
elíptico ascendente de 365 días de la Tierra. Digamos que la Astrología
aceptada como tradicional nos ayuda a ubicarnos con las fuerzas
planetarias que nos modelan en nuestros aspectos externos, mientras que la
Carta Maya aporta las correlaciones de Tiempo de cuarta dimensión,
precisándonos las Fuerzas que nos definen como Campos de Energía
interactuando con otros similares, dentro de otros Campos mayores,
llámense Fuerzas Naturales, Campos planetarios, solar, lunar o galáctico.
Un muy breve resumen de las precisiones Mayas en este sentido puede ser
el siguiente:
·
La Ley Divina consta de Trece Principios y Siete Leyes.
·
La Inteligencia Solar se manifiesta a través de Veinte Arquetipos que
son la base matemática, los metalenguajes, los software de frecuencia
solar.
·
El Zodíaco de nuestra Galaxia consta de Trece Casas vistas desde
Alcione, Sol Central de Las Pléyades, Sistema Solar en el que
estamos.
·
Las Casas Zodiacales en la Tierra son mera resonancia de las galácticas
y por tanto, deben ser asociadas a las Trece Lunas de 28 días de cada
año.
·
El giro elíptico de la Tierra tras de su Sol, para esta época inicia con el
Paso Cenital, que corresponde al 26 de Julio como lo registraron los
Aztecas en su momento, desde 1499 de la cuenta vaticana.
·
Con el final de este ciclo de 5.200 tun en Dic./2012 gregoriano, la
Tierra termina el ciclo biosférico, iniciando su ciclo Noosférico de
Mente Planetaria (era Psicozóica) y la Humanidad puede graduarse en la
constitución de su tercera corteza cerebral Men, Mente de Águila, e
iniciar la estructuración de la cuarta y última: Mente Xolar o Crística.
·
Durante el último Katún de la cuenta regresiva (1992 – 2012), la Tierra
misma degrada todo aquello que no esté en fase con su resonancia y por
tanto, el sistema babilónico materialista se autodestruye, quedando lo
que de él sirva para logros posteriores, eso lo define la Ley Natural.
·
En Amerrikúa, la tierra del Viento, del Espíritu, son dejadas las últimas
claves para que sus hijos las aprehendan, las compartan con sus
hermanos de otras razas y culturas, porque siempre fueron como los
dedos de la mano, diferentes en función y forma, pero unidos en un
mismo propósito.
·
Antes del final de este ciclo no se profetizará sobre el siguiente más allá
de lo que el Maestro de Maestros ya enseñó y reveló con sus tres
mensajeros.
·
Todos en estos mundos somos viajeros del Tiempo y todas las claves
para el despertar son claves en Tiempo de Cuarta Dimensión, la más
sutil entre las nueve dimensiones de Inframundos.
Así presentada, La Carta Natal Maya es la entrega más aproximada para
que cada Hijo de la Tierra en quien asome el llamado de la Conciencia,
reinicie su senda, recordando Quién Es, para qué está aquí y ahora, qué
Energía le nutre y le recupera su Don Guerrero, cuáles los portales de su
Campo energético, cuáles sus fuerzas aliadas, el por qué y el para qué de
sus talentos, gustos, habilidades, tendencias, dones y virtudes, de sus
debilidades, carencias y sombras; el por qué y el rol que cumplen las
personas a su alrededor; éstas y con seguridad otras preguntas podrán
resolverse y verificarse con tu Ser Intimo. Ahora sólo depende de ti, Tu
Carta habita en ti desde el nacimiento, grabada en tu disco duro propio, la
Estrella interior que llamamos Alma y lo más importante es que podemos
recordártela ahora, o más aún, tú mismo(a) puedes aprender a ingresar a
estos archivos.
“
In La´kech, A laken”: Yo soy tú, eres otro Yo